Más de 13 millones de instalaciones de extensiones de Chrome que manipulan las búsquedas

Más de 13 millones de instalaciones de extensiones de Chrome que manipulan las búsquedas

Una investigación de seguridad ha descubierto 319 extensiones de Google Chrome que modificaban las búsquedas de los usuarios sin explicar claramente su funcionamiento. En conjunto, estas extensiones acumularon aproximadamente 13,4 millones de instalaciones a lo largo de varios años.

El hallazgo, publicado el 29 de octubre de 2026 por la empresa de ciberseguridad Socket, pone de manifiesto que incluso las extensiones disponibles en la tienda oficial de Chrome pueden representar un riesgo para la privacidad.

¿Cómo funcionaban estas extensiones?

Muchas se presentaban como herramientas útiles para tareas habituales: convertir documentos PDF, localizar manuales, mejorar la seguridad del navegador o realizar búsquedas con inteligencia artificial.

Sin embargo, su verdadero objetivo era modificar el buscador predeterminado de Chrome y enviar las consultas a servidores controlados por sus operadores antes de redirigirlas a Bing o Yahoo.

De esta manera, los responsables podían registrar las búsquedas y obtener ingresos mediante acuerdos publicitarios y programas de afiliación.

Lo llamativo es que algunas extensiones apenas necesitaban código para conseguirlo. Aprovechaban una función legítima de Chrome que permite a determinadas extensiones cambiar la configuración del motor de búsqueda.

Un problema que lleva años produciéndose

La investigación amplía un descubrimiento anterior, publicado en abril de 2025, que había identificado 57 extensiones relacionadas con esta práctica.

El nuevo análisis añade otras 264 extensiones, hasta alcanzar las 319 identificadas y unos 13,4 millones de instalaciones acumuladas durante aproximadamente una década.

Muchas de ellas se distribuían mediante anuncios que prometían herramientas gratuitas. Aunque estaban alojadas en Chrome Web Store, algunas no aparecían en las búsquedas de la tienda y solo podían encontrarse mediante enlaces directos.

¿Qué riesgos existen para los usuarios?

El principal problema es la pérdida de privacidad. Las búsquedas pueden revelar información personal, intereses, problemas de salud o cuestiones económicas.

Además, los servidores intermediarios podían decidir a qué página enviar cada consulta. Los investigadores advierten de que esta capacidad podría utilizarse para dirigir a los usuarios hacia páginas fraudulentas o descargas peligrosas.

Es importante aclarar que la investigación no confirmó que estas extensiones estuvieran robando contraseñas ni distribuyendo malware. El comportamiento documentado fue la manipulación y el seguimiento de búsquedas con fines económicos.

Cómo comprobar si tienes alguna extensión sospechosa

Si utilizas Google Chrome, puedes realizar una revisión sencilla:

  1. Escribe chrome://extensions en la barra de direcciones.

  2. Comprueba todas las extensiones instaladas.

  3. Elimina aquellas que no reconozcas, no utilices o cuyo origen no sea fiable.

  4. Accede a chrome://settings/search y verifica que el buscador predeterminado sea el que tú has elegido.

  5. Si detectas cambios inesperados o comportamientos extraños, realiza un análisis de seguridad del equipo.

También puedes consultar la lista de extensiones identificadas en la investigación original de Socket.

¿Es seguro instalar extensiones desde Chrome Web Store?

La tienda oficial de Chrome incorpora mecanismos de revisión y seguridad, pero este caso demuestra que no garantizan la ausencia de comportamientos indeseados.

Antes de instalar una extensión, conviene comprobar quién la desarrolla, qué permisos solicita y si realmente necesitas añadirla al navegador.

La mejor precaución es mantener instaladas únicamente las extensiones imprescindibles y revisarlas periódicamente.

Fuentes

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